
Diez razones para volver a la Iglesia Católica
By: Our Sunday Visitor
Cada persona tiene sus propias razones para regresar a la Iglesia, pero en todos los casos, Dios juega un papel central en la decisión. Sin embargo, las circunstancias que llevan a cada uno a dar ese paso son diferentes

(OSV News) — “No puedes volver a casa” es el título de una famosa novela de Thomas Wolfe que encierra una profunda nostalgia, ya que el autor creía que regresar a casa siempre resultaría en una gran decepción.
No es el caso de la Iglesia Católica. No importa cuánto tiempo hayas estado alejado, siempre puedes regresar. Puedes empezar por ir a Misa. Puedes formar parte de una comunidad parroquial. Puedes vivir la fe de una manera mucho más profunda que cuando te alejaste.
Si no has estado practicando la fe, probablemente sientas un extraño impulso interior. No importa lo que digan los demás, ese anhelo espiritual que sientes es Dios llamándote para que regreses a Él. Pero Dios nunca obliga, solo invita. Regresar o no a la Iglesia Católica es una decisión que solo tú puedes tomar.
Cada persona tiene sus propias razones para regresar a la Iglesia, pero en todos los casos, Dios juega un papel central en la decisión. Sin embargo, las circunstancias que llevan a cada uno a dar ese paso son diferentes.
A continuación, presentamos 10 razones que motivaron a otros a retomar la práctica de la fe católica.
10. Porque buscan un propósito en la vida. En medio del ajetreo de la vida moderna, muchas personas se dan cuenta de que han perdido el sentido o el propósito de su existencia. Comienzan a preguntarse: “¿Cuál es el verdadero sentido de mi vida? ¿Por qué hago lo que hago?” En nuestra cultura, hay una gran confusión sobre la moral y la verdad. La Iglesia Católica ofrece un faro de esperanza que da sentido a nuestra vida y nos guía hacia la vida eterna.
9. Porque resurgen los recuerdos de la infancia. Hay quienes afirman que los recuerdos de su niñez, cuando se sentían unidos a Dios, afloran en la adultez. Empiezan a preguntarse: “¿Es posible recuperar esa simplicidad en la fe? ¿Podré volver a creer que Dios me cuida?”. El secularismo de nuestra sociedad actual nos aleja de nuestro lado espiritual. La Iglesia Católica ofrece experiencias religiosas y místicas que nutren el corazón, la mente, el cuerpo y el alma.
8. Porque cometieron errores. Algunas personas se sienten agobiadas por el peso de sus pecados. Quieren liberarse de la culpa por haberse hecho daño a sí mismos o a otros. Comienzan a preguntarse: “¿Dios me perdonará alguna vez? ¿Podré empezar de cero?”. Siempre puedes pedirle perdón al Señor. Pero si buscas la certeza del perdón de Dios y la gracia para comenzar de nuevo, la Iglesia Católica ofrece la absolución en el sacramento de la reconciliación.
7. Porque necesitan perdonar a los demás. A veces, las personas guardan rencor y resentimiento hacia quienes les han hecho daño. Puede ser un familiar o un amigo. Tal vez fue alguien o algo en la iglesia. Nuestra cultura moderna justifica y fomenta la ira y la venganza. Pero el odio y la amargura son tumores espirituales que destruyen el corazón humano. La Iglesia Católica ofrece la ayuda de Dios para perdonar a los demás, incluso cuando la otra persona no pide perdón o no lo merece. La capacidad de perdonar es un don que abre el corazón de una manera más plena al amor y a la paz de Dios.
6. Porque necesitan sanar. Algunas personas arrastran heridas espirituales profundas. Sienten rabia contra Dios por las cosas malas que suceden: una enfermedad terminal, una lesión severa, una relación que no funciona, problemas mentales o emocionales, un acto de violencia contra una persona inocente, un accidente inexplicable, algún desastre natural, la muerte de un ser querido u otra gran decepción. La Iglesia Católica no puede cambiar estas situaciones ni explicar por qué ocurrieron. Pero hay personas en la Iglesia que pueden ayudar a sanar espiritualmente para salir adelante.
5. Porque la Iglesia Católica tiene la plenitud de la verdad y de la gracia. Muchas personas que se alejan de la Iglesia Católica encuentran paz al practicar otras denominaciones cristianas por un tiempo. Sin embargo, algunas regresan al darse cuenta de que solo el catolicismo posee la plenitud de la verdad y de la gracia. La Iglesia Católica no fue fundada por un único reformador ni por un movimiento histórico. No está fragmentada por interpretaciones personales de las Escrituras. Hay miles de denominaciones cristianas, pero solo una Iglesia Católica, que ha sido guiada y protegida por el Espíritu Santo de generación en generación durante más de 2.000 años.
4. Porque quieren que sus hijos tengan una base sólida fundamentada en la fe. Algunas personas regresan a la Iglesia Católica al darse cuenta de que criar a los hijos en una cultura que promueve el “hacer lo que uno quiera” puede tener consecuencias negativas. Los niños necesitan experimentar la dimensión espiritual de la vida. Necesitan un sistema de creencias sólido y una base moral firme que trascienda la lógica humana. Regresan porque desean ofrecerles a sus hijos una base sólida sobre la cual puedan construir sus vidas.
3. Porque quieren formar parte de una comunidad de fe. Muchas personas buscan un sentido de pertenencia, pero una comunidad es mucho más que gente amable, sermones de calidad y actividades interesantes. En la Iglesia Católica, la comunidad se reúne en torno a Jesucristo para adorar a Dios y vivir guiada por el Espíritu Santo. Los católicos se encuentran en la Misa, los sacramentos y las actividades parroquiales para rezar, compartir alegrías y penas, servir a los demás, apoyarse mutuamente y fortalecerse en la fe. Una parroquia católica ofrece todo esto — y mucho más — a quienes reconocen la importancia de caminar acompañados hacia la comunión con Dios.
2. Porque quieren ayudar a los demás. Existen muchas oportunidades de voluntariado en el mundo secular, pero a menudo falta la dimensión espiritual que ofrece el servicio dentro de la Iglesia Católica. No se trata simplemente de una actividad para “sentirse bien”, sino de vivir el gran mandamiento de amar a Dios y al prójimo como a uno mismo (ver Mc 12, 28-34). Al salir al encuentro de los demás, los voluntarios católicos se convierten en instrumentos del amor de Dios. La Iglesia Católica brinda oportunidades para transformar vidas, ya sea en la propia comunidad o en el resto del mundo.
1. Porque anhelan recibir la Eucaristía. Muchas personas regresan a la Iglesia Católica porque sienten un profundo deseo de la Eucaristía. Esto puede suceder en una boda, un funeral, un bautismo, una primera comunión o una confirmación. Otras veces, ocurre en momentos de soledad o dificultad. Lo describen como un hambre espiritual, una necesidad de ser nutridos por el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Jesucristo. Este deseo profundo de recibir la Eucaristía les ayuda a reconocer la presencia de Cristo en los demás sacramentos, profundizando así su vida de fe. Sin duda, es la razón principal por la que muchas personas regresan a la Iglesia Católica.
La mayoría de las personas descubren que volver a la Iglesia no se trata de un hecho aislado, sino más bien de un proceso que implica algo de dolor, momentos de alegría, reflexión, oración, discernimiento y, sobre todo, dejarse llevar. “Tardé unos tres años en volver a participar plenamente en una parroquia desde que sentí el deseo en mi corazón”, admitió una persona.
¿Y qué reciben a cambio? La Iglesia Católica ofrece la unión con Jesucristo en las Escrituras, en la oración, en la comunidad, en la Eucaristía y en los demás sacramentos. Brinda apoyo espiritual en los buenos y malos momentos. Ofrece una sabiduría divina milenaria. Da un sentido y propósito en este mundo y la promesa de la vida eterna después de la muerte.
Cuando comiences a sentir una profunda sensación de paz, te darás cuenta de que ya estás en casa otra vez.