El arzobispo Paul Coakley se hace eco del llamado del papa León XIV a renovar el diálogo en medio de las crecientes tensiones en Oriente Medio
By: Buenas Noticias
El presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos hizo hincapié en la necesidad crítica de actuar con moderación y de que todas las partes tomen medidas concretas para poner fin al conflicto, trabajar por la paz y proteger vidas inocentes
WASHINGTON — A medida que surgen informes sobre la escalada de hostilidades en Oriente Medio, el arzobispo Paul S. Coakley, presidente de la Conferencia Episcopal Católica de Estados Unidos, ha hecho un llamado urgente a Estados Unidos, Irán y la comunidad internacional en general para que retomen el diálogo y busquen todas las vías posibles para alcanzar una paz justa y duradera.
Haciéndose eco del sincero llamado del papa León XIV para detener la espiral de violencia antes de que se convierta en “un abismo insalvable”, el arzobispo Coakley ha destacado la necesidad crítica de actuar con moderación y de que todas las partes adopten medidas concretas para poner fin al conflicto, trabajar por la paz y proteger las vidas inocentes. A continuación se reproduce su declaración completa:
“El creciente conflicto corre el riesgo de degenerar en una guerra regional más amplia. Como ha advertido el santo padre, nos enfrentamos a la posibilidad de una tragedia de inmensas proporciones. Mis hermanos obispos y yo unimos nuestra voz a la de nuestro santo padre y hacemos un sincero llamado a todas las partes implicadas para que la diplomacia recupere su papel adecuado. Pedimos que se detenga la espiral de violencia y se vuelva al compromiso diplomático multilateral que busca defender el ‘bienestar de los pueblos, que anhelan una existencia pacífica basada en la justicia’. Todas las naciones, organismos internacionales y socios comprometidos con la paz deben hacer todo lo posible para evitar una mayor escalada.
En este momento crítico, invito a los católicos y a todas las personas de buena voluntad a continuar con nuestras fervientes oraciones por la paz en Oriente Medio, por la seguridad de nuestras tropas y de los inocentes, para que los líderes busquen el diálogo en lugar de la destrucción y persigan el bien común por encima de la tragedia de la guerra. Imploramos la intercesión de nuestra Santísima Madre, María, Reina de la Paz, para que rece por nuestro mundo atribulado y por una paz duradera”.