El papa León XIV llama a renovar la diplomacia y la paz en un mundo en crisis
By: Buenas Noticias
En su primer encuentro con los miembros del Cuerpo Diplomático acreditado ante laSanta Sede, celebrado el 9 de enero, el papa León XIV trazó un amplio y profundodiagnóstico de la situación internacional actual
Ante representantes de numerosos países, el pontífice abordó los principales desafíos del mundo contemporáneo y reafirmó el papel de la diplomacia como instrumento privilegiado para la paz y la convivencia entre los pueblos.
El papa comenzó recordando el año jubilar recientemente concluido y la figura del papa Francisco, cuya muerte marcó profundamente a la Iglesia y a la comunidad internacional. Destacó el valor espiritual del Jubileo como tiempo de reconciliación y esperanza, así como la hospitalidad del pueblo de Roma y la colaboración de las autoridades italianas, subrayando la solidez de las relaciones entre Italia y la Santa Sede.
Inspirándose en La ciudad de Dios de san Agustín, León XIV ofreció una lectura ética de la historia, señalando que la humanidad vive un “cambio de época” caracterizado por migraciones masivas, tensiones geopolíticas y una creciente fragilidad cultural. Advirtió que el orgullo, el nacionalismo excesivo y la distorsión del lenguaje alimentan los conflictos y debilitan el multilateralismo, favoreciendo una diplomacia basada en la fuerza en lugar del diálogo.
La crisis del multilateralismo y el retorno de la guerra
El pontífice expresó su preocupación por el retorno de la guerra como medio para imponer intereses nacionales y defendió con firmeza el papel de las Naciones Unidas y del derecho internacional humanitario. Condenó de manera clara los ataques contra civiles, hospitales e infraestructuras esenciales, recordando que la dignidad humana y la santidad de la vida deben prevalecer siempre sobre cualquier cálculo político o militar.
Asimismo, llamó la atención sobre la crisis del lenguaje y sus consecuencias para la libertad de expresión, la libertad de conciencia y la libertad religiosa. Denunció tanto la persecución violenta de cristianos en diversas regiones del mundo como las formas más sutiles de discriminación religiosa presentes incluso en países democráticos. En este sentido, pidió a los Estados garantizar plenamente el ejercicio de la fe y el respeto a la diversidad de conciencias.
La vida, la familia y los más vulnerables
En el plano social, León XIV reafirmó que el derecho a la vida es el fundamento de todos los demás derechos humanos. Defendió la centralidad de la familia, la protección de los migrantes, la dignidad de los presos y el acompañamiento de los enfermos, ancianos y jóvenes.
Rechazó prácticas que vulneran la dignidad humana, como el aborto, la gestación subrogada y la eutanasia, y exhortó a promover políticas de apoyo concreto a las familias y a la vida.
Conflictos actuales y llamamientos concretos a la paz
Finalmente, el papa se refirió a los principales conflictos actuales -entre ellos Ucrania, Tierra Santa, Venezuela, Haití, África y Asia-, renovando su llamado al alto el fuego, al diálogo sincero y a soluciones políticas justas y duraderas.
A pesar de la gravedad del panorama internacional, concluyó con un mensaje de esperanza, afirmando que la paz sigue siendo posible. “La paz es un bien difícil, pero posible”, afirmó. Para construirla, dijo, se necesitan la humildad de la verdad y la valentía del perdón.
Con ese deseo, León XIV inauguró su relación con la comunidad internacional, proponiendo una diplomacia al servicio de la persona humana y orientada hacia un futuro más justo y fraterno.