Religiosas demandan al estado de Nueva York por una ley que, según afirman, las obligaría a colaborar en el suicidio de pacientes
By: OSV News
Cuatro congregaciones de religiosas y organizaciones católicas de atención de salud presentaron una demanda contra el estado de Nueva York el 17 de julio
Cuatro congregaciones de religiosas y organizaciones católicas de atención de salud presentaron una demanda contra el estado de Nueva York el 17 de julio, por una una nueva ley que permite a los médicos ayudar a adultos con enfermedades terminales a quitarse la vida.
En la demanda, presentada por Becket –un bufete de abogados especializado en libertad religiosa– las Hermanas Carmelitas para los Ancianos y Enfermos (Carmelite Sisters for the Aged and Infirm), las Hermanas Dominicas de Hawthorne, las Hermanas Misioneras de San Benito y las Hermanitas de los Pobres argumentaron que la ley las obligaría a facilitar dichas muertes, vulnerando así sus convicciones religiosas.
La madre Mary Rose Heery, priora general de las Hermanas Carmelitas para los Ancianos y Enfermos, declaró el 20 de julio: “En nuestros hogares, llevamos el amor infinito de Cristo a los ancianos neoyorquinos de toda procedencia y condición social”.
“Nos esforzamos por brindar Su compasión a quienes están bajo nuestro cuidado, asegurándonos de que ningún residente tenga que morir jamás en soledad”, afirmó. “Esta ley atenta contra la esencia misma de esa vocación”.
La oficina de la fiscal general de Nueva York, Letitia James, no respondió de inmediato a la solicitud de comentarios.
Los defensores del suicidio asistido por un médico argumentan que esta práctica protege la autonomía de las personas que sufren en sus últimos días, mientras que sus detractores sostienen que atenta contra la dignidad de la vida humana y deja a quienes están enfermos o moribundos vulnerables a la coerción, entre otras preocupaciones.
El Catecismo de la Iglesia Católica condena explícitamente la eutanasia y el suicidio asistido por un médico como “moralmente inaceptable” y una violación del Quinto Mandamiento: “No matarás”.
La gobernadora Kathy Hochul, demócrata de Nueva York, promulgó la ley en febrero, argumentando que había “garantizado” salvaguardias durante el proceso legislativo que aseguraban la “integridad de la decisión del paciente y la preparación de las instituciones médicas”. Los obispos católicos del estado se encontraban entre quienes se opusieron a la ley.
Sin embargo, Mark Rienzi, presidente de Becket y abogado principal de los ministerios de atención sanitaria, declaró el 20 de julio: “Nueva York está obligando a personas enfermas y moribundas a considerar el suicidio en el momento de mayor vulnerabilidad, independientemente de si lo solicitan o no”.
“Peor aún, está reclutando a las monjas que las atienden para que formen parte de su culto al suicidio, bajo amenaza de multas demoledoras y la ruina profesional”, afirmó Rienzi. “Eso es a la vez inconcebible e inconstitucional. Confiamos en que los tribunales federales pondrán freno a esta situación”.
Becket, que representa a las órdenes religiosas y al obispo John O. Barres, de Rockville Centre, Nueva York, informó que los ministerios religiosos tienen previsto solicitar una medida cautelar contra la ley en los próximos días.
En un comunicado, el obispo Barres añadió: “Jamás nos someteremos a la cultura de la muerte de Nueva York”.
“El suicidio asistido es un grave fallo moral que pone a los ancianos, a las personas con discapacidad y a quienes padecen enfermedades mentales y emocionales en riesgo de abuso y manipulación”, afirmó el obispo, cuya diócesis también figura como demandante. “Cristo, el Divino Médico, nos llama a acompañar a los enfermos y a los moribundos con compasión, no a abandonarlos a la muerte. El tribunal debería proteger esa misión milenaria”.
Esta demanda se suma a una serie de acciones legales emprendidas por religiosas católicas contra leyes recientes del estado de Nueva York. A principios de este año, las Hermanas Dominicas de Hawthorne –que gestionan un programa de cuidados paliativos de 42 camas para personas pobres en fase terminal– impugnaron una ley que establecía requisitos sobre adaptaciones relacionadas con la identidad de género para los residentes de hogares de ancianos.
Nueva York es uno de los 13 estados, además del Distrito de Columbia, que han legalizado el suicidio asistido.
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Kate Scanlon es reportera nacional de OSV News con sede en Washington.