'Mi alma glorifica al Señor': El papa León celebra el aniversario de su elección en el santuario mariano de Pompeya
By: OSV News
El papa León XIV celebró el aniversario este 8 de mayo realizando una peregrinación para oficiar Misa en el Santuario de Nuestra Señora del Santo Rosario de Pompeya, y poniendo su pontificado bajo la protección de la Virgen María
“Exactamente hace un año, cuando me fue confiado el ministerio de Sucesor de Pedro, era precisamente el día de la Súplica a la Virgen, esta hermosa fiesta de la Súplica a la Virgen del Santo Rosario de Pompeya”, dijo el papa en su homilía ante unas 20.000 personas reunidas en la plaza frente a la basílica.
“Por eso debía venir aquí, para poner mi ministerio bajo la protección de la Virgen Santa”, dijo.
La peregrinación se hizo eco del principio de su pontificado cuando el recién elegido papa, momentos después de su elección, guió a la multitud desde la logia de la basílica de San Pedro en la recitación de un Ave María el 8 de mayo de 2025, coincidiendo precisamente con la fiesta de Nuestra Señora de Pompeya. Ahora, un año después, el papa comenzó su homilía con palabras que hacían eco del Magnificat de María: “¡Mi alma glorifica al Señor!”.
“Hermanos y hermanas, ninguna potencia terrena salvará al mundo, sino solo la potencia divina del amor, que Jesús nos ha revelado y donado. Creamos en Él, esperemos en Él y sigámoslo”, dijo el papa León en Pompeya.
El primer papa nacido en Estados Unidos tuvo un primer año muy ajetreado. El pontífice agustino presidió más de 65 Misas públicas, la canonización de nueve santos, viajes apostólicos por tres continentes, audiencias con numerosos líderes mundiales y dirigió a la Iglesia Católica en la celebración del histórico Jubileo de la Esperanza.
En la mañana del 8 de mayo, el papa viajó en helicóptero desde el Vaticano hacia el sur, hasta el Santuario de la Santísima Virgen del Santo Rosario en Pompeya, situado cerca de Nápoles. Comenzó el día reuniéndose con cientos de peregrinos enfermos y con discapacidades en el interior de la basílica, antes de saludar a miles de personas reunidas en la plaza exterior.
El santuario mariano tiene sus raíces en la extraordinaria historia de conversión de un antiguo satanista que fue canonizado por el papa León en octubre como uno de los primeros santos de su pontificado. La basílica fue fundada por San Bartolo Longo, un abogado italiano y antiguo satanista que volvió a la fe católica y dedicó su vida a promover el rosario.
Situada cerca de las antiguas ruinas romanas de Pompeya, la ciudad moderna de Pompeya fue fundada después de que Bartolo Longo construyera el santuario mariano.
“Hace ciento cincuenta años, al colocar la primera piedra de este santuario –en el mismo lugar donde la erupción del Vesubio en el año 79 d. C. había sepultado bajo las cenizas los vestigios de una gran civilización, preservándolos durante siglos–, San Bartolo Longo, junto con su esposa, la condesa Marianna Farnararo De Fusco, sentó las bases no solo de una iglesia, sino de toda una ciudad mariana”, dijo el papa León.
Además de la basílica, Bartolo Longo también creó una amplia red de obras de caridad en torno al santuario, acogiendo a huérfanos e hijos de presos, lo que le valió dos nominaciones al Premio Nobel de la Paz a principios del siglo XX.
“Cuando San Bartolo llegó por primera vez al valle de Pompeya, se encontró con una tierra asolada por la pobreza extrema, habitada por unos pocos campesinos muy pobres y devastada por la malaria y los bandidos. Sin embargo, fue capaz de ver el rostro de Cristo en todos: en los jóvenes y en los ancianos, y especialmente en los huérfanos y los hijos de los presos, a quienes hizo sentir el latido del corazón de Dios a través de su ternura”, dijo el papa León en un encuentro con voluntarios de la obra benéfica afiliados al santuario antes de la Misa.
El papa León escuchó los testimonios de personas que se benefician de las obras de caridad que lleva a cabo el santuario antes de la celebración eucarística. Entre ellas se encontraba una madre llamada Serena, que le dijo al papa León: “Cuando llegué, me sentía como un fracaso: una madre que no había sido capaz de protegerse a sí misma ni a sus hijos de una relación abusiva. Pero entonces empecé a comprender que caer al suelo no significa necesariamente quedarse allí”.
Hoy en día, el santuario de Pompeya dedicado a Nuestra Señora del Rosario atrae a aproximadamente tres millones de peregrinos al año. Los papas Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco peregrinaron al santuario, que fue designado como una basílica por el papa León XIII en 1901.
En su aniversario, el papa León XIV reflexionó sobre cómo su elección del nombre papal de León lo vincula con el papa León XIII, quien promovió la devoción al rosario.
“El haber elegido el nombre de León me sitúa en la estela de León XIII, quien, entre otros méritos, también desarrolló un amplio magisterio sobre el Santo Rosario”, afirmó el papa.
Durante su homilía, el papa León XIV reflexionó ampliamente sobre la importancia de rezar el rosario.
“El Ave María es una invitación a la alegría”, dijo. “Le dice a María –y a través de ella, a todos nosotros– que sobre las ruinas de nuestra humanidad, puesta a prueba por el pecado y, por lo tanto, siempre propensa a la opresión, el abuso y la guerra, ha llegado la caricia de Dios, la caricia de la misericordia, que toma un rostro humano en Jesús”.
Describió la repetición del Ave María en la oración del rosario como un eco del saludo del ángel Gabriel en la Anunciación, un eco “que atraviesa los siglos y conduce al creyente hacia Jesús, visto con los ojos y el corazón de la Madre”.
En el rosario, dijo, se reza, “se contempla y se asimila a Jesús en cada uno de sus misterios, de modo que, con san Pablo, podamos decir: ‘Ya no soy yo quien vive, sino Cristo quien vive en mí’ (Gálatas 2, 20)”.
El papa concluyó su homilía con un llamado urgente a la paz, señalando que “los tiempos no han mejorado” en el cuarto de siglo transcurrido desde que San Juan Pablo II colocó el Año del Rosario bajo la protección de Nuestra Señora de Pompeya.
“Las guerras que todavía se combaten en muchas regiones del mundo exigen un compromiso renovado no solo económico y político, sino también espiritual y religioso”, afirmó el papa León. “La paz nace dentro del corazón. … No podemos resignarnos a las imágenes de muerte que cada día nos presentan las noticias”.
Invocando la intercesión de la Virgen María, el papa rezó para que “el Dios de la paz derramara una abundancia desbordante de misericordia, tocando corazones, apaciguando los rencores y el odio fratricida, e iluminando a quienes tienen responsabilidades especiales de gobierno”.
Tras la Misa, el papa guió a la multitud en la tradicional súplica a Nuestra Señora de Pompeya, la oración compuesta por el propio San Bartolo Longo que rezan cada año el 8 de mayo y el primer domingo de octubre los católicos de Italia y de todo el mundo.
Por la tarde, el papa León tenía previsto continuar su visita pastoral con un viaje a la cercana ciudad de Nápoles, donde visitaría la catedral y se dirigiría a una multitud en la Piazza del Plebiscito antes de regresar a Roma en helicóptero por la noche.
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Courtney Mares es editora del Vaticano para OSV News.