El obispo auxiliar Joseph A. Espaillat ofició como celebrante principal y predicador en la Misa anual en honor al padre Ignacio Larrañaga, OFM, Cap., el sacerdote capuchino español que fundó los Talleres de Oración y Vida.
La Misa tuvo lugar el domingo 25 de octubre en la Catedral de San Patricio, durante la Misa dominical en español de las 4 de la tarde, en su horario habitual. Asistieron casi 1200 personas. La causa de beatificación y canonización del padre Larrañaga se abrió a principios de este mes en México, donde falleció en octubre de 2013.
“Hermanos y hermanas, bienvenidos; y bienvenidos también, mis hermanos y hermanas de los Talleres de Oración y Vida”, dijo el obispo Espaillat durante su homilía. “Visitantes de todas partes y de otros países, bienvenidos a la Catedral de San Patricio, la parroquia de los Estados Unidos”.
Importancia de los talleres
El obispo habló sobre la importancia de las obras del padre Larrañaga a través de los Talleres de Oración y Vida, un ministerio que “ha encendido una llama en el corazón de muchos fieles… Y, si Dios quiere, él (el padre Larrañaga) llegará a la canonización. Nos dio un método para orar, para demostrar el amor de Dios… Hay tanta gente en el mundo actual que busca a Dios, pero no lo encuentra, y estos talleres son un método”.
El obispo Espaillat señaló que el ministerio de los talleres es una de las muchas maneras dentro la Iglesia “que puede orar y acercarse a Dios: espiritualidades, retiros. Y este es uno de los métodos que el Señor nos ha dado… Cristo vino para que tú y yo tengamos vida. ¿Amén?”.
“Amén”, respondió la gente.
“Pero no cualquier vida, sino una vida en abundancia, una vida en abundancia. Cristo es la verdad. Cristo es la vida. Y el mundo tiene que reconocer esto. Hay muchas personas que no viven en la plenitud del amor de Dios; hay muchas personas perdidas, que buscan”, añadió el obispo.
“Hace años, escuché a alguien decir: ‘Un cristiano sin oración es como un pez fuera del agua’. Y precisamente por eso, el padre Larrañaga nos dejó los Talleres de Oración y Vida: oración y vida. Cuando se vive una vida de oración, cuando se tiene ese encuentro con el Señor, eso nos da vida. El padre Larrañaga noto que muchas personas estaban muriendo emocional y espiritualmente; y por esta razón y muchas más, propuso que necesitábamos aprender a orar para aprender a vivir. La fe debe ser algo personal, y eso es lo que encontramos en estos Talleres de Oración y Vida: ese amor personal de Dios. El amor y la ley se unen en Jesús”.
“¿Y qué está pasando en el mundo hoy? La explotación de extranjeros, el maltrato de los inmigrantes…”, dijo el obispo Espaillat. Destacó la importancia de la lectura del Evangelio del día, de Mateo 22: “Entonces uno de ellos [un erudito de la ley] lo puso a prueba preguntándole: ‘Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante de la ley?’ Él le respondió: ‘Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el primero y el más importante de los mandamientos. El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas’”.
Denisse Pérez, una de las principales organizadoras laicas, pronunció las palabras de bienvenida y de clausura, diciendo al final de la Misa: “Estamos muy agradecidos a nuestro amado Padre, Dios, por su infinita bondad y misericordia, y por permitirnos reunirnos una vez más para esta celebración eucarística”. Tras agradecer primero a Dios, Pérez agradeció al obispo Espaillat, a los fieles y a todos los que hicieron posible la Misa de Talleres de Oración y Vida, incluyendo al Apostolado Arquidiocesano de la Diversidad Cultural.
Acerca del padre Larrañaga
Ignacio Larrañaga (4 de mayo de 1928, España – 28 de octubre de 2013, México) fue ordenado sacerdote capuchino en 1952. El 6 de octubre de 2026, la Arquidiócesis de Guadalajara inauguró oficialmente la fase diocesana de la causa de beatificación y canonización del padre Larrañaga, quien falleció en Guadalajara.
El padre Larrañaga, mientras vivió en Sudamérica, colaboró en Chile en la fundación del Centro de Estudios Franciscanos y Pastorales para América Latina. Conocido como el “Profeta de la Oración”, escribió 16 libros y vivió en Santiago de Chile (la capital del país) hasta 2007. Ese año celebró sus 55 años de sacerdocio. Durante más de 35 años viajó por el mundo evangelizando y elevando espiritualmente a numerosas comunidades. Fundó los Talleres de Oración y Vida en 1984.
El objetivo de los Talleres de Oración y Vida es capacitar a los fieles para que establezcan una relación íntima con el Señor. Los talleres, que se extienden a lo largo de 15 semanas con reuniones semanales de dos horas, incluyen la lectura y meditación de la Palabra de Dios en la Biblia, la escucha de mensajes doctrinales del fundador y la práctica de quince métodos de oración diarios. Están diseñados para ayudar a los participantes a alcanzar “un nivel superior de contemplación”.