Aunque el calendario litúrgico no designa oficialmente a julio como el “mes de los santos matrimonios”, durante este mes coinciden las celebraciones de varias parejas de esposos que han sido canonizadas o beatificadas por haber vivido el sacramento del matrimonio con una profunda fidelidad cristiana.
Durante siglos, la santidad se asoció principalmente con sacerdotes, religiosos y mártires. Sin embargo, especialmente desde el Concilio Vaticano II, la Iglesia ha hecho hincapié en la llamada universal a la santidad, recordando que los esposos también están llamados a vivir el Evangelio en su vida cotidiana.
San Luis Martín y Santa Celia Guérin Martín
Son considerados el matrimonio santo más conocido de la era moderna. Se casaron en 1858 en Francia y tuvieron nueve hijos, cinco de los cuales se dedicaron a la vida religiosa. Entre ellos se encuentra santa Teresa del Niño Jesús, una de las santas más influyentes del catolicismo.
Luis trabajaba como relojero y Celia dirigía un próspero negocio de encajes. Ambos combinaron una intensa vida espiritual con sus responsabilidades familiares y profesionales.
Fueron canonizados juntos por el papa Francisco en 2015, convirtiéndose en el primer matrimonio canonizado como pareja por haber vivido conjuntamente la vocación matrimonial. Su celebración es el 12 de julio.
Beatos Luis y María Beltrame Quattrocchi
Aunque su memoria litúrgica no corresponde a julio, suelen incluirse en las reflexiones sobre los matrimonios santos, ya que fueron el primer matrimonio beatificado en conjunto.
Vivieron en Roma durante la primera mitad del siglo XX y tuvieron cuatro hijos, tres de los cuales se consagraron a Dios. Su proceso de beatificación destacó la manera en que hicieron de su hogar un espacio de oración, servicio y apertura a la vida.
Fueron beatificados por san Juan Pablo II en 2001. Su celebración es el 25 de noviembre.
San Joaquín y Santa Ana
Aunque los Evangelios no narran detalles de su vida, la tradición cristiana identifica a Joaquín y Ana como los padres de la Virgen María y, por tanto, los abuelos de Jesús.
Su festividad es una de las celebraciones familiares más importantes del calendario litúrgico. Además de honrar a los abuelos, la Iglesia los presenta como ejemplo de un matrimonio que preparó el camino para la historia de la salvación mediante la educación y formación de María.
Su celebración es el 26 de julio.
Otros matrimonios reconocidos por la Iglesia
La lista de esposos elevados a los altares sigue creciendo. Entre ellos destacan san Isidro Labrador y santa María de la Cabeza (15 de mayo y 9 de septiembre, respectivamente), ejemplo de vida matrimonial y trabajo cotidiano; san Enrique II y santa Cunegunda (13 de julio y 3 de marzo), emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico, recordados por su vida de oración y servicio; y los beatos Carlos I de Austria y Zita de Borbón-Parma, siendo el primero beatificado en 2004 y el proceso de canonización de la segunda aún está abierto.
En América Latina también hay matrimonios cuya causa de canonización se encuentra en distintas etapas, aunque hasta el momento no se ha canonizado a ninguno conjuntamente.
Matrimonios cuya causa de canonización sigue abierta
El interés por reconocer la santidad matrimonial no deja de crecer en distintas partes del mundo.
Entre las causas más conocidas se encuentran las de Eduardo Ortiz de Landázuri y Laura Busca. Este matrimonio español, relacionado con el Opus Dei, es reconocido por su testimonio de fe, vida familiar y servicio profesional. Eduardo, que era médico, fue declarado venerable por el papa Francisco. La causa de Laura sigue su propio proceso.
También están Cyprien y Daphrose Rugamba, de Ruanda. Fueron asesinados junto con varios de sus hijos al inicio del genocidio de 1994. Son considerados un ejemplo de reconciliación, evangelización y vida familiar. Su proceso de beatificación sigue avanzando.
Emilio y Enriqueta De Osso, de España, también se encuentran en esta lista, ya que diversos grupos de fieles han promovido el reconocimiento de este matrimonio por su compromiso cristiano y familiar, aunque el proceso aún se encuentra en una fase inicial.
Iglesias de la Arquidiócesis de Nueva York dedicadas a estos santos
El Santuario Nacional de Santa Ana está ubicado en la Iglesia de San Juan Bautista, ubicada en el 184 Este de la calle 76, en el Upper East Side de Manhattan. Es uno de los principales centros de devoción a Santa Ana en Estados Unidos y cada año reúne a numerosos fieles, sobre todo el 26 de julio, día de su festividad.
La Iglesia de Santa Ana y Santa Lucía, situada en el 312 Este de la calle 110 en East Harlem, en Manhattan, es una de las parroquias dedicadas a Santa Ana más activas de la arquidiócesis. Destaca por su diversidad cultural y por mantener una vida pastoral activa, con celebraciones litúrgicas y actividades para las familias del vecindario.
La Iglesia de Santa Ana, ubicada en el 101 de la avenida Cromwell, en Staten Island, sirve a la comunidad católica de la zona desde hace décadas. Dedicada a Santa Ana, fomenta una intensa vida parroquial mediante la celebración de los sacramentos, programas de formación en la fe y diversas iniciativas comunitarias.
La parroquia de San Joaquín y San Juan el Evangelista ubicada en el 51 de la calle Leonard en Beacon, en Nueva York, honra a San Joaquín, padre de la Virgen María, junto con San Juan el Evangelista. Atiende a los fieles del valle del Hudson y celebra con especial solemnidad la festividad de San Joaquín y Santa Ana, en la que se destaca su ejemplo de vida familiar y de transmisión de la fe entre generaciones.
Próximos eventos de la Arquidiócesis de Nueva York para parejas
Grupo de Parejas: la Iglesia de Nuestra Señora de Monte Carmelo del Bronx organiza una reunión el último domingo del mes a partir de las 2:45 p.m. en el Centro Parroquial, ubicado en el 2380 de la avenida Belmont, en el Bronx.
Ministerio para Matrimonios “New Wine”: este ministerio de la Arquidiócesis de Nueva York ofrece a las parejas casadas, tengan o no hijos e independientemente del tiempo que lleven casadas, la oportunidad de reunirse, disfrutar del vino y de la palabra de Jesús, y fortalecer su relación, su matrimonio y su vida familiar. Sus reuniones, organizadas por la parroquia de St. Vincent Ferrer, se llevan a cabo un viernes al mes de 7 p.m. a 9 p.m. en el salón de St. Vincent, ubicado en el 869 de la avenida Lexington, en Manhattan. Las próximas fechas confirmadas son el 25 de septiembre, el 23 de octubre, el 13 de noviembre y el 11 de diciembre.
Movimiento Matrimonial Católico: es un movimiento laico, abierto a todas las parejas católicas, estén o no casadas por la Iglesia, que quieran crecer como pareja junto a Jesús y estén dispuestas a compartir su experiencia con otras parejas. La principal actividad que realizan son las reuniones periódicas de grupo, en las que cada grupo está formado por siete parejas y una pareja de servidores. Estas ocho parejas forman un grupo y siempre son las mismas que se reúnen. También ofrecen retiros de crecimiento de fin de semana y de un día, vigilias, talleres, congresos de parejas, Misas de familia, tardes de oración y actividades recreativas para el crecimiento espiritual y social de toda la familia.
Discipulado de adultos y formación matrimonial: su misión es formar discípulos católicos adultos para la era apostólica. Ofrecen oportunidades para encontrarse con Cristo, recibir formación continua y prepararse para ejercer un ministerio eficaz. Para obtener ayuda con el programa Pre-Caná, haga clic aquí.