Kateri Tekakwitha nació en 1656, hija de un jefe mohawk y de una mujer algonquina cristiana que había sido capturada en una incursión y se había integrado en el pueblo mohawk. Nació en Ossernenon, en la orilla sur del río Mohawk, cerca de la actual Auriesville, Nueva York. El pueblo kanienkehaka o mohawk pronuncia el nombre de Kateri como Gah-deh-LEE (Kateri) Deh-gah-GWEE-tah (Tekakwitha).
Cuando tenía cuatro años, un brote de viruela asoló su aldea. Sus padres y su hermano murieron, y a ella le quedaron cicatrices en el rostro y una visión permanentemente mermada. Su nombre mohawk, Tekakwitha, significa “la que tropieza con las cosas”, en referencia a su mala vista. Tekakwitha fue adoptada por su tía paterna, cuyo marido era una figura destacada del Clan de la Tortuga de la nación mohawk.
En 1666, una partida de asalto liderada por franceses destruyó los asentamientos mohawk situados en la orilla sur del río, por lo que su familia y otros supervivientes se trasladaron a la orilla norte y construyeron la aldea fortificada de Caughnawaga. Tekakwitha vivió en Caughnawaga a partir de entonces. Se especializó en actividades artesanales como el bordado con abalorios y la cestería, y debido a su discapacidad física se dedicaba principalmente a pequeños trabajos manuales para la comunidad.
Primeras demostraciones de su fe católica
De acuerdo con la costumbre iroquesa, se comprometió con un joven cuando tenía unos trece años, pero ella deseaba permanecer soltera. “No puedo tener otro esposo que Jesús”, le dijo más tarde a su confesor. “Siento una fuerte aversión por el matrimonio”.
A raíz de un tratado de paz con los franceses, los mohawks permitieron la entrada de misioneros jesuitas en sus asentamientos. Cuando Tekakwitha tenía unos dieciocho años, comenzó a recibir instrucción en la fe católica. El padre Jacques de Lamberville, el sacerdote jesuita que le dio clases de catecismo, escribió sobre Tekakwitha en su diario años después de su muerte. En este texto, la describía antes de su bautismo como una joven de modales suaves y buen comportamiento. Lamberville también afirmó que Kateri hacía todo lo posible por mantenerse santa en una sociedad secular, lo que a menudo provocaba pequeños conflictos con los residentes de su casa comunal.
Los sacramentos
El Domingo de Pascua de 1676 fue bautizada en la capilla de San Pedro con agua del manantial que aún hoy se encuentra en los terrenos del santuario. La actual capilla de San Pedro debe su nombre a esta antigua misión jesuita. Kateri es la forma mohawk de su nombre de bautismo, Catalina, que ella eligió en honor a Santa Catalina de Siena.
A finales de 1677, Kateri se trasladó a la Misión de San Francisco Xavier, un asentamiento católico indígena cercano a Montreal. El día de Navidad de 1677 hizo su primera comunión y, en la fiesta de la Anunciación de 1679, hizo voto de virginidad perpetua, aunque este no fue reconocido formalmente por ningún obispo. El hecho de que Kateri mantuviera las prácticas ascéticas iroquesas, que en muchos casos superaban la severidad de las penitencias católicas europeas de la época, también causó controversia. Los sacerdotes de la comunidad trataron de disuadirla de estos actos debido a su impacto negativo en su ya frágil salud. Se le atribuye la siguiente frase: “Abandonaré de buen grado este miserable cuerpo al hambre y al sufrimiento, siempre que mi alma pueda recibir su alimento habitual”.
Marie Thérèse Tegaianguenta, su gran amiga
En este periodo, también entabló una fuerte amistad con otra joven llamada Marie Thérèse Tegaianguenta. Ambas plantearon la idea de formar una orden religiosa nativa, pero los misioneros jesuitas rechazaron la sugerencia.
La salud de Kateri empeoró y falleció el 17 de abril de 1680, a la edad de 23 o 24 años. Según la biografía de Kateri escrita por el padre Claude Chauchetière, sus últimas palabras estuvieron dirigidas a su íntima amiga Marie Thérèse Tegaiaguenta: “Me marcho. Me muero… Ten valor, desprecia las palabras de quienes no tienen fe… Te amaré en el cielo, rezaré por ti y te ayudaré”.
Las apariciones de Kateri
Se dice que, en las semanas posteriores a su fallecimiento, se le apareció a su mentora, Anastasia Tegonhatsion, a Marie Thérèse y al padre Chauchetière. En menos de cuatro años, comenzaron las peregrinaciones al lugar de su tumba y se le atribuyeron milagros de curación.
Debido a su singular posición cultural, Kateri ha sido objeto de debate: existen relatos contradictorios sobre las dificultades a las que se enfrentó dentro de su comunidad a causa de su conversión y autores católicos posteriores han extrapolado información a partir de los registros jesuitas. La tradición oral mohawk describe una persecución mucho menor que la recogida en las biografías católicas posteriores a su muerte, así como un mayor respeto por las habilidades que desarrolló en la comunidad. No obstante, algunos mohawks tradicionales siguen mostrando su desacuerdo con su bautismo católico o con la forma en que se representa la cultura mohawk a través de su conversión.
Sin embargo, también se la considera un puente entre las culturas nativa americana y europea. Desde su muerte, ha tenido devotos de todo tipo, desde sacerdotes franceses hasta místicos nativos americanos, pasando por el compositor y escritor judío canadiense Leonard Cohen. Se la asocia con los marginados, los exiliados, los huérfanos y quienes son ridiculizados por sus creencias. Es patrona de los pueblos indígenas, de la ecología y los ecologistas, y protectora de Canadá.
Kateri fue declarada venerable por el papa Pío XII el 3 de enero de 1943, beatificada por el papa san Juan Pablo II el 22 de junio de 1980 y canonizada por el papa Benedicto XVI el 21 de octubre de 2012. Este santuario nacional se creó para honrar a santa Kateri y continuar su legado de devoción, sanación y encuentro intercultural entre nativos americanos y europeos.
Santuario Nacional y Lugar Histórico de Santa Kateri Tekakwitha
Situado en el condado de Montgomery, el Santuario de Santa Kateri Tekakwitha se considera el santuario nacional de su bautismo. El recinto, de 60 hectáreas, incluye el yacimiento arqueológico de la aldea mohawk de Caughnawaga, del siglo XVII; el manantial natural donde fue bautizada; un museo sobre los nativos americanos; y la histórica Capilla de San Pedro, de 1782.
Santuario Nacional de Nuestra Señora de los Mártires
Situado a pocos kilómetros al este de Fonda, en Fultonville, este es el emplazamiento de Ossernenon (hoy Auriesville), la aldea mohawk donde nació Santa Kateri en 1656. El Santuario Nacional de Nuestra Señora de los Mártires de 162 hectáreas rinde homenaje a la santa junto con varios de los primeros misioneros jesuitas que fueron asesinados en la década de 1640 a causa de su fe.
Iglesia de Santa Kateri Tekakwitha
La Iglesia de Santa Kateri Tekakwitha, ubicada en LaGrangeville, en el condado de Dutchess, Nueva York, se fundó en 1998 como misión de St. Columba in Hopewell Junction, y fue elevada a parroquia en 2002. La Iglesia de Santa Kateri Tekakwitha se construyó entre 2006 y 2008. El objetivo era que «fuera un referente y un modelo para las futuras iglesias construidas en la arquidiócesis de Nueva York». La iglesia se construyó entre 2006 y 2008. El cardenal Egan, entre otros, consagró la iglesia el domingo 23 de noviembre de 2008.